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Cuando escuchas música te inspiras…

Mis ojos se secaron en aquella estación, jamás llegó y no pude huir con él. 

Nunca entendí en qué parte del camino cambiaron los planes, ya no éramos nosotros era solo él.

Vaya que hay formas de sufrir y yo elegí confiar en él, creer que seriamos eternamente dos.

Los cristales rotos de mis ojos mirando fijo el andén que me llevaría lejos, sin saber a dónde ni por qué.

Cuando todo acaba, solo queda volver a empezar, el dolor aún estaba presente.

Esa sensación de que la muerte rondó cerca asusta, todos partiremos algún día . 

Pero de olvido no voy a morir, olvídame tú sí puedes, cobarde que me abandonó.

Yo comenzaré mil veces por otros caminos, ya no estaré aquí si te arrepientes.

Tu tren no llegó y el mío sale hoy.

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