Y así un día subí a un taxi con el corazón partido sin saber a dónde ir, pensando que había perdido lo que amaba.
La vida me sorprendió cuando en aquel viaje me presentó por casualidad al amor que anhelaba.
No todos los viajes llevan a un destino, a veces el destino se te cruza en un viaje y te regala lo que siempre habías buscado sin que lo imagines.
Allí dejé la última lágrima que derramé por un error y empecé a vivir lo mejor.
El amor también se disfraza de casualidad.
La vida me sorprendió cuando en aquel viaje me presentó por casualidad al amor que anhelaba.
No todos los viajes llevan a un destino, a veces el destino se te cruza en un viaje y te regala lo que siempre habías buscado sin que lo imagines.
Allí dejé la última lágrima que derramé por un error y empecé a vivir lo mejor.
El amor también se disfraza de casualidad.
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